Goodbye Horses – Flying

Por @franciscoxec

Al igual que el 99.999999% de la población, escuché por primera vez Goodbye Horses mientras Buffalo Bill bailaba en The Silence of the Lambs (1991). Rápidamente, esta escena se convirtió en uno de los más icónicos momentos cinematógráficos de la historia moderna; con réplicas aquí y allá. Gran acierto del director, Jonathan Demme, quien con ayuda de esta canción, transformó el patetismo en glamour exacerbado (lo que consecuentemente generó perturbación en el espectador). Porque, en aquel momento, donde lo normal era sentir repudio por el asesino, aquella media sonrisa cómplice que se dibujó en nuestros rostros fue algo inesperado…

A pesar de esta asociación inevitable entre película y música, la canción fue lo suficientemente poderosa para abrirse paso y tener vida propia, con múltiples covers aquí y allá; más no versiones (hasta donde sé). Quiero precisar esta diferencia entre versión y cover, porque mucha gente no lo tiene claro.

Esto es un cover:

Y esto es una versión:

En el caso de la canción Goodbye Horses – Flying, estamos refiriéndonos a una versión, a un ‘mashup’. Es decir, a una mezcla de dos canciones: la mencionada más Flying, de Gene Loves Jezebel. Esta canción la escuché recién publicada en Spotify. Gene Loves Jezebel es un grupo al que siempre vuelvo, al menos, una vez al año. Me recuerda mucho a una Lima que, en plenos años 90, algunas veces recreaba la cultura subte de los años 80 en círculos muy reducidos. Como si fuera una máquina del tiempo, ni más ni menos. Por supuesto, también había espacio para la vanguardia, pero he ahí el placer.

El momento cumbre de esta escena limeña fue cuando Gene Loves Jezebel, por fin, vino a Lima en 2004. Creo que ellos se quedaron más flipados que los limeños, porque no se esperaban que todos supieran las letras en inglés y en un país tan recóndito… ¡ni que fueran Parchís, pues! En el siguiente vídeo demuestro que no es mentira: ¡Todos nos sabíamos las letras! Aunque aquí Michael ya no está tan desencajado escuchando al público, pues es su segunda visita en 2008.

Doce años después, estaba explorando el úlitmo álbum de Gene Loves Jezebel. Ahora no recuedo si me gustó o no, pero sí que me impactó la canción Flying. No solo me encantó sino que parecía tener la misma cadencia armónica que Goodbye Horses. Así que agarré la guitarra y pues sí, lo mismo, pero con séptimas. Y otra cosa: el cantante, en su juventud, parecía de la misma quinta de Buffalo Bill.

Mínimo, su primo (el de la derecha).

Así que manos a la obra, a juntarlas. Y mientras lo hacía, no podía dejar de pensar en Sandroide. Sentía que esa era su canción, así que se lo propuse. Felizmente, aceptó. Su voz grave y, a la vez, femenina, era lo que pedía esta nueva versión de ambas canciones. Y no solo eso, que ella me sorprendió con una traducción de la letra. Debo confesar que yo lo había intentado antes, pero llegué a la conclusión de que era imposible traducirla… hasta que Sandroide me demostró lo contrario.

Y, bueno, luego vino el vídeo… pero esa es otra historia.

Share this: