Goodbye Horses – Flying

Por @franciscoxec

Al igual que el 99.999999% de la población, escuché por primera vez Goodbye Horses mientras Buffalo Bill bailaba en The Silence of the Lambs (1991). Rápidamente, esta escena se convirtió en uno de los más icónicos momentos cinematógráficos de la historia moderna; con réplicas aquí y allá. Gran acierto del director, Jonathan Demme, quien con ayuda de esta canción, transformó el patetismo en glamour exacerbado (lo que consecuentemente generó perturbación en el espectador). Porque, en aquel momento, donde lo normal era sentir repudio por el asesino, aquella media sonrisa cómplice que se dibujó en nuestros rostros fue algo inesperado… Sigue leyendo

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