Armitage III, cyberpunk olvidado.

Por Johnny Cherokke

Ahora la federación terrestre es muy feminista, un robot que pueda concebir, contradice las bases de la
posición humanista del partido terrestre, si Marte quiere el tratado, Marte debe eliminar a los terceros.
Armitage III 1995

Armitage III es un anime cyberpunk producido en 1995 por la poderosa Pioneer (como si de una Zaibatsu se tratara o, más bien dicho, una futura megacorporación que no deja de expandir sus tentáculos), y se trata de una obra original directamente creada para el mercado del vídeo y del laserdisc (ese precursor del DVD que no cuajó en el mercado global). Al ser una obra original, el manga fue posterior y acompañó al éxito de su versión animada, y no a la inversa como suele ser. En España fue lanzado en 1998 en una campaña comercial común en esos días: distribuir manga y anime conjuntamente por diferentes empresas, en este caso la desaparecida Manga Films y Norma Editorial.

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Cyberpunk pixelado: Akane

 “Esta noche moriré aquí, y vais a morir todos conmigo, hijos de puta.”

Año 2121 D.C Mega Tokyo

Así es como empieza este videojuego independiente, con la lapidaria sentencia de Akane, su protagonista, sosteniendo una katana. Pocos segundos antes, una hermosa ilustración pixelada nos muestra a la letal heroína en un ascensor con varios yakuzas  desmembrados. Mientras la nostálgica barra de loading se va llenando, fundido a negro. Sigue leyendo

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No tengo boca y debo gritar, Harlan Ellison

por @SandroideV

No tengo boca y debo gritar es un cuento corto de Harlan Ellison que suele referenciarse cuando se habla de los orígenes de la literatura y de la cultura cyberpunk. El prolífico Ellison lo escribió y publicó en 1967 y ganó un Premio Hugo al mejor relato. William Gibson, el autor más influyente del subgénero de la ciencia-ficción, cuenta que lo leyó mucho antes de escribir su primera novela ciberpunk y suele mencionarlo en las entrevistas.

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Futuros de cine: Regreso al Futuro Segunda Parte

futuros-de-cine

La primera y más chocante impresión al revidear Back to the future Part II (1989) es el trato que recibe la pobre Jennifer, la novia del prota, que pasa de ser Claudia Wells a Elisabeth Shue, con el mismo peinado y vestuario, como si nadie fuera a notar que son dos actrices distintas. Vale que la mayoría de pelis no pasan el Test de Bechdel, y vale que con el paso del tiempo la mayoría de  ellas evidencian un machismo de repelús, pero es que aquí en el primer minuto ya se están cargando cualquier esperanza de aventura inclusiva. Sigue leyendo

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