LA CRÓNICA DEL CYBERPUNK VALÈNCIA por Sandroide

¿Es València consciente de su propia fuerza? Me pregunto, de una manera totalmente personal y un poco guiri, al regreso de la ciudad solar, la ciudad del fuego, de una belleza mediterránea de líneas rotundas y una alegría constante y contagiosa tras la que se intuye, sin embargo, una tristeza. Es como si sobre esa luz radioactiva planeara la sombra de una enorme gaviota, de un aguilucho o hasta de un buitre, que absorbe poco a poco la sangre de un pueblo lleno de genio. València tiene el potencial de lugar atómico y debe explotar. Así que en esa brillante Neo Tokio con palmeras no se puede hacer más que sumarse a la corriente genuina del dinámico carácter local y al ejército de murciélagos que van a echar al pajarraco. Visca València i la seua gent.

Jaby, Joan, Sandroide, Frau Diamanda y Patokai

El Frente Sónico aterrizó en la Terreta el viernes para la Dark Tropical en el club Electropura en el barrio de Ruzafa. Un curioso local en forma de óvalo si se incluye la terraza, en la que estuve como una hora sola esperando y tuve ocasión de observar el paso de una población bien diversa, estética y activa, y de escuchar la conversación de la mesa de al lado en la que se iban sentando personas que hablaban de la música y de la escena local. La Frau y yo pinchamos encantadas para un ambiente bailongo y oscuro y me atreví con el tema Barraca Destroy…el sonido de Valencia, a pesar de mis traumas con lo de la apropiación cultural, que fue, afortunadamente, muy bien recibido.

Frau Diamanda y Sandroide en la DARK TROPICAL – foto de Jaby

La tripulación se dividió en tres secciones. Frau Diamanda estuvo en El Cabanyal (donde ya estuvimos en 2019 cuando pinchamos en Umbral) con Henni, recipiente de toda amabilidad y encanto alemán, quien casualmente abría La Resi para el Cyberpunk del día siguiente y con quien me cuenta Frau que tuvo una muy interesante conversación sobre construcciones culturales de la masculinidad. ECM, transportados casi milagrosamente por la Kobra Crew, Guillu y Masha, en furgo (esa historia daría para otro artículo), cayeron en casa de José Crust, link imprescindible al underground valenciano y autor del libro “Miscelánea (Artículos libertarios y un poemario desencadenado)» entre otras hipercomunicaciones de larga trayectoria.

KOBRA CREW – Guillu, Masha, Josetxu y ECM

A mí y a Jaby, que viajó por su cuenta para asistir a los eventos y como siempre ayudarnos en todo, nos alojó el doctor Patokai, argentino de paso berlinés y predestinado a la tierra de los tres soles en reciente canalización, con quien inmediatamente me sentí como en casa y me contó sus aventuras con Dj Hell, su carrera de electroclash cyberpunk y me mostró un poco más de ese otro y más lejano planeta que es la Argentina, inmensamente rica en músicón. Muchas de estas conversaciones se realizaron bajo el calendario del año de nuestro amigo Skip O’Neil (Sistema de Entretenimiento) que colgaba encima del sofá. Patokai es médico de urgencias de la pública, que ojalá estuviera en mi CAP, y compagina esa ingrata labor con la no menos ingrata pasión por la música y los escenarios y en esas tuvo la idea de invitarnos a realizar el Cyberpunk València.

Merchan en La Resi

El CSA Residència, o La Resi, está situada cerca de Mercavalència en un entorno agroindustrial y en sus paredes hay obras de arte de diferentes autorxs y banderas de solidaridad con Palestina y con los Blokes Fantasma de Barcelona. El sonido y la proyección lo abordaron Demian Abraxas y Marieta Polifeme, que lograron que tuviera lugar la charla y los conciertos, apoyadxs como se pudo por el resto del equipo, el CSA y los grupos, especialmente Patokai y Joan. Muchísimas gracias.

Abrimos con la introducción al subgénero Cyberpunk con una versión corta de las charlas que estoy ofreciendo sobre ciencia-ficción con el proyecto CI FI POP y un poco de historia sobre el festival ante una de las audiencias más informadas, curiosas y participativas que he encontrado. Tuve poco tiempo para preparar la charla e intenté centrarme en lo más básico y famoso y, como siempre, es mucho más interesante lo que la gente ha experimentado o conocido que los propios datos. Incluso nuestra amiga Diana Pornoterrorista salió a la conversación. Y lo más sorprendente fue que se acercaron personas interesadas en la ciencia-ficción en general, además de la música o de nuestra visión alternativa del asunto ciberpunk. Joel Kadabra, viajado desde Ávila, tomó imágenes.

Charla Cyberpunk- foto de Jaby

Con este buen rollo, empezó la primera actuación; el impresionante despliegue de Polifeme, humana de fuerte magnetismo y científica del ruido, que desarrolló un paisaje cyberpunk sonoro y lumínico utilizando aparatos analógicos para generar un bucle de fantasía futurista maravilloso. Polifeme es la joya del Neo Mediterráneo, una pintora abstracta, una artista de la retro vanguardia, a los mandos de una máquina sensorial. Su trabajo de arqueología moderna no acaba en lo audiovisual, si no que además lleva la tienda de objetos vintage Madame Mim en Ruzafa, que no me pienso perder la próxima vez.

Polifeme en el Cyberpunk València- foto por Sandroide

Patokai, el Max Headroom de carne y hueso, actuó arropado por su banda valenciana formada por el duo Los Darwin y por el joven vampiro Joan (miembro a su vez de la banda local de postpunk, Vokete) con la que aborda un directo de forma completa y dinámica, de temas propios, buenas letras y estribillos virales, y una versión de “Robots Warz” de la banda The Charlie’s Jacket de su sello Central Eléctrica. Era la segunda actuación de Patokai en su tierra de acogida (iba a ser la primera, pero Jose Crust le consiguió un bolo anterior) y escuché comentarios de amor de una audiencia que inmediatamente conectó con la idea estética y musical del elegante cyberpunk electroclash de Patokai. Pato tiene una calidad melódica indiscutible y estoy segura de que le esperan muchas cosas buenas en cuanto el buen oído valenciano lo adopte del todo.

Patokai en el Cyberpunk València- foto por Guillu

Nuestros ECM es que son lo más. Rítmicos, gamberros, simpáticos, sexis…¿qué más se puede pedir?  Da gusto ver a la gente de la Old School y a las nuevas generaciones bien mixaditas y en frenética danza, divirtiéndose con el humor abierto de los Electrónica Cuerpo Música, un grito salvaje desde Collserola, Barcelona. Estos obreros del baile van currándoselo a fuego lento, calentando aquí y allá, de forma muy auténtica e independiente, sin sello, sin selfies, sin aspavientos, temazo a temazo, cuerpo a cuerpo, face to face.

ECM en el Cyberpunk València – foto por Guillu

El electrizante alcoià Abraxas, después de sonorizar a todos los grupos, preparó su nave espacial con destino al Caos Primordial con el que parece tener un vínculo directo. Transformó el espacio en una pecera cósmica y desubicó a la gente hasta llevarla a su propio interior. Esto lo sé por las cosas fascinantes que me contaron de su actuación, y por los minutos que mi fotofobia aguantó la estrobia. Y porque de alguna forma me llegó a través de las paredes la increíble experiencia que me estaba perdiendo, escuchando los ritmos cardíacos, embriónicos, con los que jugaba Abraxas a la intropía.

Abraxas en el Cyberpunk València – foto por Guillu

Esta es la escena local de València en uno de los momentos más raros de la música. Artistas que llevan la antorcha del musicón local, histórico en muchos estilos, de vocación interplanetaria, antiedadista y experimental, FUEGO, verdadero fuego, que arrasa, que ondea, que da calor e hipnotiza. De carácter abierto, generoso, vibrante, como lo es la propia tierra. FUEGO CAMINA CONMIGO.

El Frente Sónico Futurista se lleva mucho aprendizaje de esta experiencia colectiva, mucho más de lo que se pueda contar. Sobre todo de eso, de lo colectivo. De lo que significa y de la transformación personal que se da cuando se practica. Porque estos momentos volcánicos de conexión infinita se dan por la colisión de átomos, de individualidades que se encienden al ponerse en contacto. ¿Es eso lo que le da miedo al sistema, que hagamos torres humanas, Castells? Que comprendamos la fuerza local y unamos nuestras peculiaridades en pos de un Futuro, de una Utopía, que desactivemos la ilusión distópica que denunciamos.

Mientras tanto lo que queremos son transportes rápidos y baratos que conecten la costa, cari. Que molaría vernos más. Salir de la sofisticada ratonera que es Barcelona. Recibiros con los brazos abiertos.

AMUNT EL CORREDOR MEDITERRÁNEO A PREUS ASSEQUIBLES…I EL FUTUR SERÀ NOSTRE.

Más fotos y más info en el insta del Frente Sónico Futurista y en el de la Dark Tropical.

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