Crónica del CYBERPUNK EXPRESS MADRID tercera y última parte
por Sandroide
fotos caseras de Frau Diamanda, Sandroide y Xaby.
Los conciertos de la jornada Cyberpunk Express 2024 en el CSO La Diskordia de Madrid empezaron, como siempre, con la máxima puntualidad posible. Escribo esta crónica unas semanas después, pero todavía puedo sentir la bomba de emoción que supuso.

Este finde pasado asistí, en Barcelona, a un concierto que formaba parte de un festival importante de corte musical parecido al nuestro pero de presupuesto hipermultiplicado, realizado en una conocida sala. El terrible sonido, las copas cutres, la impuntualidad y la absoluta falta de contenido intelectual en el background de todo el asunto, me han hecho reflexionar sobre el incalculable valor, en un mundo en el que se le pone precio a todo, del material humano que hace posible que nuestros Cyberpunks sean así de únicos y suenen como tendrían que sonar todos los conciertos: fuertes, penetrantes, radicales. El foco de los Cyberpunks está puesto en el trabajo en conjunto que las individualidades artísticas son capaces de materializar. Inimitable en su forma completa, no podría imaginarse siquiera sin el esfuerzo real de todas y cada una de las personas que lo conforman. Empezando por las que liberan espacios donde pueden pasar cosas como esta:
La primera actuación fue la de Kadabra, con temas propios de cyberpunk clásico, pegadizo y bailable, y la versión del hit Pánico en Barcelona de El Ataque de la Basura Radioactiva, manifestando la conexión intercontinental del Cyberpunk Express 2024.

Kadabra
A continuación actuó Yann Yupanqui, desde Granada, con un postpunk actualizado, de letras interesantes y personales, y una elegancia decadente muy apropiada para los tiempos que vivimos. El live cercano, minimalista y poético, roza la ternura en un espacio sonoro de afilada introspección.

Yann Yupanqui
Blood Desire, debido a la baja por enfermedad de la otra mitad, John, actuó con la carismática Bárbara Banú al frente y nuestra amiga Dj Klau a las bases, resultando un espectáculo atractivo, oscuro y a la vez simpático. Bárbara es un torrente que arrastra las aguas nocturnas madrileñas, una organizadora de eventos y movilizadora de energías.

Blood Desire sin John y con Klau
Neo Kaoss, con su teknopunk lleno de referencias, visuales, estéticas y líricas, frikis y de homenaje al cine, al cómic y a la cultura popular en general; de firme actitud crítica frente al sistema sin olvidar el humor, empezó con una triunfal versión de El último asalto a La Bastilla de El Aviador Dro y ofreció una actuación memorable.

NEO KAOSS
Azote Mental hace honor a su nombre con una propuesta de puro tecnopunk muy energética, muy punk y muy electrónica, de letras propias y gesto eléctrico, de grito profundo y rebeldía vital del todo consistente.

Azote Mental
ECM actuó por fin en Madrid, después de cuatro años, y fueron recibidos como no puede ser de otra forma. La huella Barcelonesa de los ECM, vista desde Madrid, es indiscutible y motivo de orgullo, casi como embajadores del sentimiento de amor-odio hacia nuestra propia ciudad, voceros de su verdad subterránea. La genuina curiosidad inicial que despertaron en el público madrileño se vio seguida de los bailes frenéticos con los que es inevitable vivir los potentes conciertos de ECM.

E.C.M. en Madrid, 2024
Cada uno de los grupos es un trueno, pero la fuerza que se alcanza cuando la tormenta es colectiva no tiene parangón. Hay que ir a los Cyberpunks para darse cuenta de la magnitud del encuentro, del poder de la suma. Ver, oler, escuchar, vibrar en directo y sucumbir a la experiencia irrepetible del mordisco al futuro.
VIVA EL CYBERPUNK
