Una fantasía del porvenir, dirgida por David Butler, 1930, es el título traducido de Just Imagine, la primera película de fantasía futurista del cine sonoro. Es una comedia americana ligerita tipo varietés, salpicada de números musicales (con más aciertos en las coreografías que en las canciones) que retrata la ciudad de Nueva York en 1980. Aquí tienes la película completa y subtitulada:

Just imagine ganó el Oscar a la mejor producción pero, aunque contiene imágenes realmente memorables, queda lejos del esplendor de Metrópolis (1927) y directamente a años luz en cuanto a contenido. La primera peli de cifi sonora resulta también el primer bodrio romanticón en el que se proyectan las tonterías actuales a un futuro cualquiera, costumbre que aún sigue en boga. Los verdaderos 80 fueron tal vez la época menos romántica de la historia, década en la que el divorcio empezó a ejercerse a troche y moche.

Aquí se plantea una especie de distopía absurda en la que los individuos están obligados a casarse con personas concretas. Y aunque es una alegre película Pre-Code  (entre el cine mudo y la censura norteamericana) tampoco es que sea ejemplar y mantiene sin pretensión de apertura los valores heteropatriarcales de siempre, desde los que la máxima revolución a la que se aspira es a enseñar más pierna femenina. Hay otras pelis de la época que resultan realmente transgresoras, esta no sería una.

Aquí puedes leer un buen artículo sobre Una fantasía del porvenir.

Just Imagine tiene como protagonista femenina a la actriz irlandesa Maureen O’Sullivan, que se hizo muy querida y conocida interpretando a Jane en seis de las películas de Tarzán con Johnny Weissmüller, y es la madre de Mia Farrow.

Una fantasía del porvenir es una colección de detalles visualmente muy graciosos, atractivos, llamativos, y está repleta de guiños simpáticos, como los nombres de la gente; combinaciones de letras y números que se refieren a la edad. Por ejemplo, Maureen O’Sullivan se llama LN-18, pronunciado El En, o sea Ellen (algo que me recuerda a 11 de Stranger Things). Hay un momento en el que el aspirante a marido viaja a Marte para demostrar su valía y es una excusa de guión para seguir delirando en vestuario y decoración, lo más valioso del film.

La Reina de Marte en Just Imagine

En Una fantasía del Porvenir, las referencias estéticas a los filmes ahora ya clásicos pero entonces novedosos y aún influyentes Aelita, reina de Marte y Metrópolis se encuentran por doquier a lo largo de la película, desprovistas de la belleza furiosa del pensamiento revolucionario, tanto artístico como filosófico, y en cambio recubiertas de brilli brilli. Pero aún así resulta entretenida gracias a las visiones futuristas de inventos y aparatejos, y sobre todo a la mítica escena en la que cada protagonista viaja en su propio aeroplano, el transporte personal de ese 1980 neoyorquino.

por Musidora

Por cierto, quiero añadir que el título en castellano me parece más bonito que el original, y que es la descripción perfecta de casi toda la ciencia-ficción. Fantasear sobre el mañana es el primer paso a  FUTUPENSAR >>

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