Hoy en Futuros de Cine, una de las pelis más peculiares de la escasa muestra de cine español de ciencia-ficción: la película de Fernando Colomo El Caballero del Dragón, de 1985. Rotundo fracaso de taquilla pese a la gran inversión monetaria y al triunfal elenco internacional, que incluye a Klaus Kinski o Harvey Keitel y a un joven Miguel Bosé en el papel de alienígena enamorado.

La película es una comedia romántica e infantil con elementos fantásticos, como Dentro de Laberinto (estrenada un año después). Es un Sant Jordi revisitado, del todo ochentero, a lo Legend (son del mismo año), que está entre José Luis Cuerda y Steven Spielberg. El vestuario, con el reto de rodar con el reflejo de la escafandra, es interesante (lo firma Javier Artiñano, que obtuvo varios premios Goya), pero la iluminación, los decorados y los efectos especiales no son nada del otro mundo. Parece que el interés se puso más bien en el cásting, con la intención, suponemos, de brillar en el firmamento cinematográfico lejano.

 

El reparto por el que apostó Colomo para su historia de amor medieval con OVNI arranca con el careto inolvidable del actor alemán Klaus Kinski, pero el protagonismo recae en el norteamericano Harvey Keitel, al que vemos en un papel cómico muy Fernán-Gómez, casi de Zarzuela, e interpretarlo tan bien como cualquier papel sanguinario.

El resto del brillante reparto contiene al actor Fernando Rey, con solera y carrera, otro gancho internacional, y a la maravillosa Julieta Serrano; a un José Vivó que bien podría pasar por Orson Welles y, además, también aparecen José Maria Pou, Lydia Bosch, Carme Conesa y hasta Carles Canut.

STAR KNIGHT, (aka EL CABALLERO DEL DRAGON), from left: Fernando Rey, Klaus Kinski, 1985, © Vidmark

La princesa que se prenda de San Miguelito Bosé es la actriz Maria Lamor (cuyo último trabajo conocido fue en Brigada Central, de la tele de los 90), en uno de tantos personajes femeninos planos descritos en el guión en un estado emocional incomprensible que obliga a su chorbo a pegarse o morir para demostrar su amor, y de quien nos enseñan las tetas de repente con la misma convicción que cuando cubren los genitales del desnudo integral del actor masculino con la tela del vestido de ella.

STAR KNIGHT, (aka EL CABALLERO DEL DRAGON), Miguel Bose (on ground), Maria Lamor, 1985, © Vidmark

El cantante, actor, bailarín, famoso e hijo de actriz y torero, apadrinado por Pablo Picasso y últimamente disparatado comentarista de virus, Miguel Bosé, por entonces muy flaco, interpreta al Sant Jordi extraterrestre y descaradamente Bowieano vestido con escafandra a lo HR Giger y con un peinado moderno. No habla en toda la película, solo hace mímica, como Bowie, y se comunica con la princesa telepáticamente (aunque nosotrxs oímos como unos pitidos). Bosé consigue transmitir un efecto tiernamente angelical, espacial y extraño, y cómico como el resto del film.

 

La banda sonora, de José Nieto, mezcla todo lo que quiere contar Colomo, tanto lo del medievo, como lo del fantástico, como lo de Spielberg, y lo hace con muchísimo acierto y más esplendor que la propia película, sin el tono jocoso que parece hundirla y, sin embargo, también salvarla de una producción ambiciosa que se queda a medio camino.

 

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